Ser prospero significa disfrutar en abundancia de todo lo bueno que ofrece la vida, sin embargo cuando la prosperidad se manifiesta solo en términos de dinero y otros bienes materiales, se produce un afán de consumismo y satisfacción de necesidades que nos hace sustraer otros aspectos primordiales de nuestra vida, lo cual nos puede llevar a desatender e inclusive dejar de disfrutar del momento presente, sobre todo cuando se ha pasado por una etapa de escasez prolongada y repentinamente gozamos de una racha de buena suerte.
Dios nos pone a prueba con poco para ver que haríamos con mucho dice la sabiduría popular, muchos son los casos de personas que han despilfarrado en cuestion de meses lo que le ha costado años de esfuerzo a ellos y a su familia conseguir, precisamente por caer en la trampa de la distracción o lo que comúnmente se llama "dormirse en los laureles".
La necesidad es la madre de la inventiva y de la creatividad, cuando se pasa por épocas difíciles y los recursos que se tienen a la mano fallan, el genio del hombre busca nuevas salidas a sus problemas y de forma sorprendente obtiene soluciones que siempre han estado allí pero que por obvias se han pasado por alto. También juega un papel importante el factor riesgo, cuando nos vemos obligados a abandonar nuestra zona de confort y a aventurarnos en terrenos desconocidos tambien afloran recursos dormidos de la personalidad que traen fabulosos resultados, así como interesantes descubrimientos de nuestras capacidades y potencialidades.
Muchos son los casos de personalidades que consiguieron destacar en la historia después de haber pasado por pasajes obscuros, en carceles, hospitales o en el destierro, lo que le permitió interiorizar y descubrir sus verdaderas vocaciones y propósitos de vida.
Tal vez nosotros no estemos llamados a jugar un papel importante en la historia, pero nuestro papel en nuestra vida solo nosotros podemos desempeñarlo. Tampoco es necesario pasar por duras pruebas para acceder a esos recursos internos que yacen aletargados en nuestro potencial.
Cuando obtengamos un triunfo o alcancemos una meta, debemos genuinamente regocijarnos, felicitarnos y agradecer por nuestro éxito, pero a pesar de que momentaneamente tengamos la cabeza en las nubes nuestros pies no deben de dejar de estar firmemente apoyados sobre la realidad de manera que podamos preservar y aumentar nuestros logros para nuestro beneficio y el de nuestros prójimos.
"Si puedes andar entre la muchedumbre o caminar junto a reyes sin perder tus rasgos y virtudes... tuya será la tierra y sus codiciados frutos, y lo más importante, serás un hombre de bien" Rudyard Kipling.
Continuará... si es su deseo!
Muchos son los casos de personalidades que consiguieron destacar en la historia después de haber pasado por pasajes obscuros, en carceles, hospitales o en el destierro, lo que le permitió interiorizar y descubrir sus verdaderas vocaciones y propósitos de vida.
Tal vez nosotros no estemos llamados a jugar un papel importante en la historia, pero nuestro papel en nuestra vida solo nosotros podemos desempeñarlo. Tampoco es necesario pasar por duras pruebas para acceder a esos recursos internos que yacen aletargados en nuestro potencial.
Cuando obtengamos un triunfo o alcancemos una meta, debemos genuinamente regocijarnos, felicitarnos y agradecer por nuestro éxito, pero a pesar de que momentaneamente tengamos la cabeza en las nubes nuestros pies no deben de dejar de estar firmemente apoyados sobre la realidad de manera que podamos preservar y aumentar nuestros logros para nuestro beneficio y el de nuestros prójimos.
"Si puedes andar entre la muchedumbre o caminar junto a reyes sin perder tus rasgos y virtudes... tuya será la tierra y sus codiciados frutos, y lo más importante, serás un hombre de bien" Rudyard Kipling.
Continuará... si es su deseo!
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