lunes, 23 de junio de 2014

El Tazón de madera (Tomado de Imágenes Cristianas)

El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se cansaron de la situación.

-Tenemos que hacer algo con el abuelo, dijo el hijo. -Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo.

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida. El niño de cuatro años observaba todo en silencio.

Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le preguntó dulcemente: -¿Qué estás haciendo?

Con la misma dulzura el niño le contestó: -Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos. Sonrió y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos instructores sabios y modelos a seguir.

He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.

He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.

La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste sentir.

martes, 17 de junio de 2014

Detalles...Enamoran o Envanecen?


Sacála...llévala al cine! Comprále...un ramo de flores!...

Esta popular canción tuvo un éxito rotundo hace algunos años y hoy día se mantiene tan vigente como en su estreno por contar con una letra que constituye el anhelo de muchas parejas... mantener el amor a través de los detalles. Y esto es perfectamente valido, los detalles constituyen el reconocimiento hacia la persona por la cual se siente un gran afecto y se le demuestra constantemente como una forma de mantener viva la llama del interés romántico, pero...

Existe la tendencia a considerar que la falta de detalles, es también la falta de afecto y pudiera ser así...pero la presencia de detalles no necesariamente garantiza la presencia de afecto, por lo menos aquellos detalles que obedecen a un interés particular, una fecha especial o un objetivo especifico son normalmente condicionados y dirigidos al ego de la persona receptora y no a su esencia como ser humano. Y no es que este mal sentirse halagado, el verdadero dilema se presenta cuando se deja de lado y se subordinan los detalles cotidianos que en realidad son los que alimentan el alma y no el ego.

De esta manera, acciones como unos buenos días sinceros y afectuosos, preguntas como ¿estas bien, te noto preocupad@? o ¿puedo hacer algo por ti?, gestos como un abrazo, un beso o un respetuoso silencio, pasan a un segundo plano en la valorización del genuino afecto cuando de tanto oír sobre la importancia de los detalles y de ser detallistas nos enfocamos solo en dar y recibir obsequios o invitaciones.

Quizás la mejor manera de ilustrar el afecto genuino a través de detalles, esta en el rol que tiene que ejercer una madre soltera que tiene que ser firme con sus hijos pero que se mantiene vigilante y alerta ante cualquier pequeño cambio en su comportamiento, su salud o sus emociones. 

Lamentablemente en nuestra moderna sociedad la palabra detalles es sinónimo de ramos de flores, cajas de chocolate o invitaciones a cenar. ¿Y que pasa con el reconocimiento y aceptación de los cambios de estados de animo y mal humor?  o  ¿ el ejercicio del perdón de los pequeños errores u omisiones? o ¿la asistencia y ayuda oportuna?

Seamos detallistas y siempre que podamos recordemos nuestro cariño con obsequios que simbolicen nuestro aprecio, pero no olvidemos valorar y reconocer esas pequeñas y veces inadvertidas acciones que revelan cuanto nos aprecian nuestros afectos cercanos.

Continuará...si es su deseo!!

viernes, 13 de junio de 2014

Vivir Feliz...(Best Seller de Jackson Brown)

Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nóbel de literatura. Es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo que quiso escribir estos simples 'consejos', al momento que éste se iría a estudiar a la Universidad, lejos de su casa. Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos. Poco tiempo después, ampliado bajo el título 'Vivir Feliz', se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y Millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.


Vivir Feliz :

Observa el amanecer por lo menos una vez al año. 
Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos. 
Ten un buen equipo de música. 
Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa. 
Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra. 
Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa. 
Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución. 
Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa. 
Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. 
No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe. 
Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza). 
Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado. 
Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir. 
Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado. 
Has lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen. 
Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo. 
Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades. 
Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro. 
No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios. 
Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir). 
Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno. 
Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave. 
Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'. 
Nunca confundas riqueza con éxito. 
No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos. 
No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices 
Aunque tengas una posición holgada, has que tus hijos paguen parte de sus estudios. 
Has dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos. 
Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes. 
No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta. 
No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene. 
Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él. 
No confundas confort con felicidad. 
Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal. 
Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca). 
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos. 
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos. 
Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento. 
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres. 
Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles. 

'La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo... simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino'

Una bomba de amor (Albert Einstein para su hija)

UNA BOMBA DE AMOR!!!!!
Carta de Einstein a su hija.....
"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!".
Tu padre: Albert Einstein"UNA BOMBA DE AMOR!!!!!

viernes, 6 de junio de 2014

La nube y la duna (Paulo Coelho)

(Tomado de Caracas Coaching)



LA NUBE Y LA DUNA
Una joven nube nació en medio de una gran tempestad en el mar Mediterráneo. Pero casi no tuvo tiempo de crecer allí, pues un fuerte viento empujó a todas las nubes en dirección a África.
No bien llegaron al continente, el clima cambió: un sol generoso brillaba en el cielo y abajo se extendía la arena dorada del desierto del Sahara. El viento siguió empujándolas en dirección a los bosques del sur, ya que en el desierto casi no llueve.
Entretanto la nuestra decidió desgarrarse de sus padres y de sus más viejos amigos para conocer el mundo.
—¿Qué estás haciendo? —protestó el viento—. ¡El desierto es todo igual! ¡Regresa a la formación y vámonos hasta el centro de África, donde existen montañas y árboles deslumbrantes!
Pero la joven nube, rebelde por Naturaleza, no obedeció. Poco a poco fue bajando de altitud hasta conseguir planear en una brisa suave, generosa, cerca de las arenas doradas. Después de pasear mucho, se dio cuenta de que una de las dunas le estaba sonriendo.
Vio que ella también era joven, recién formada por el viento que acababa de pasar. Y al momento se enamoró de su cabellera dorada.
—Buenos días —dijo—. ¿Cómo se vive allá abajo?
—Tengo la compañía de las otras dunas, del sol, del viento y de las caravanas que de vez en cuando pasan por aquí. A veces hace mucho calor, pero se puede aguantar. ¿Y cómo se vive allí arriba?
—También existen el viento y el sol, pero la ventaja es que puedo pasear por el cielo y conocer muchas cosas.
—Para mí la vida es corta —dijo la duna—. Cuando el viento vuelva de las selvas, desapareceré.
—¿Y esto te entristece?
—Me da la impresión de que no sirvo para nada.
—Yo también siento lo mismo. En cuanto pase un viento nuevo, iré hacia el sur y me transformaré en lluvia. Mientras tanto, este es mi destino.
La duna vaciló un poco, pero terminó diciendo:
—¿Sabes que aquí en el desierto decimos que la lluvia es el Paraíso?
—No sabía que podía transformarme en algo tan importante —dijo la nube, orgullosa.
—Ya escuché varias leyendas contadas por viejas dunas. Ellas dicen que, después de la lluvia, quedamos cubiertas por hierbas y flores. Pero yo nunca sabré lo que es eso, porque en el desierto es muy difícil que llueva.
Ahora fue la nube la que vaciló. Pero enseguida volvió a abrir su amplia sonrisa:
—Si quieres, puedo cubrirte de lluvia. Aunque acabo de llegar, me he enamorado de ti y me gustaría quedarme aquí para siempre.
—Cuando te vi por primera vez en el cielo también me enamoré —dijo la duna—. Pero si tú transformas tu linda cabellera blanca en lluvia, terminarás muriendo.
—El amor nunca muere —dijo la nube—. Se transforma. Y yo quiero mostrarte el Paraíso.
Y comenzó a acariciar a la duna con pequeñas gotas.

Así permanecieron juntas mucho tiempo hasta que apareció un arco iris.
Al día siguiente, la pequeña duna estaba cubierta de flores. Otras nubes que pasaban en dirección a África pensaban que allí estaba la parte del bosque que estaban buscando y soltaban más lluvia. Veinte años después, la duna se había transformado en un oasis, que refrescaba a los viajeros con la sombra de sus árboles.
Todo porque, un día, una nube enamorada no había tenido miedo de dar su vida por amor.
Paulo Coelho