viernes, 29 de octubre de 2010

El valor del adversario

Quien es tu enemigo? No solo quien te adversa, confronta o compite en tu contra es considerado tu enemigo, más aún este tipo de persona puede inclusive llegar a ser de mucho más utilidad que aquellos enemigos que pasan desapercibidos, como sería el caso del que te distrae, el que te confunde o el que te limita ya que estos con su actitud y con la permisividad tuya pueden sin proponérselos colocar piedras, trabas y zancadillas a tu progreso bien sea de tipo material o espiritual.

Muchos líderes y pensadores han descubierto la conveniencia de tener un opositor y hasta un grupo de ellos, pues son estos quienes estan más pendiente de sus errores y equivocaciones y no dejan pasar mucho tiempo despúes de detectarlos para hacerlos notar. En este sentido son como el campanazo de alerta de que algo no esta marchando bien en su gestión y les permite efectuar las acciones correctivas antes de que el problema se agrave.

De allí la importancia de no predisponernos ante la persona que se da a la tarea de confrontarnos abiertamente, ya que ella tiene una perspectiva distinta a la nuestra y a la de las personas que nos son incondicionales. Mas bien debemos considerar con sentido crítico que razón puede tener esta persona y más importante aún cual es el verdadero motivo que la lleva a hacernos oposición.

Al descubrir y aprovechar el verdadero valor de nuestros adversarios, nos colocamos un paso adelante en términos de competitividad, siempre y cuando no malgastemos nuestras energías en justificarnos o en tratar de hacer valer nuestra posición y quizás hasta tengamos la suficiente perpizcacia para descubrir a esos otros adversarios ocultos que por anónimos son aún más peligrosos para nuestro desarrollo.

No se trata de abrazar a nuestros enemigos o poner la otra mejilla, se trata mas bien de tener la sagacidad de convertir una situación incomoda en algo para nuestro propio provecho y si no tuviesemos "amigos incondicionales" no necesitaríamos francos adversarios.

Continuará... si es su deseo!

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