Cuantas veces juzgamos a los demás e inclusive a nosotros mismos por el resultado de las acciones;
"del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal no deben comer", y es que es muy sencillo etiquetar momentaneamente y a veces de por vida a una persona por el resultado de un acto cometido bajo circunstancias especificas!
Quizás sera porque en nuestra sociedad moderna ya no importa tanto la intención como el resultado; "No me importa como lo haces o de que te vales, pero hazlo!". Sin embargo la esencia del ser humano está en la intención con la que se emprende una acción determinada, no en el fruto de esa acción, porque la intención tiene su origen en el pensamiento y el proceso desde que se crea la imagen hasta que se concreta el propósito esta sujeto a muchas influencias tanto internas como externas sobre las cuales es muy difícil ejercer el control.
Lo paradójico de esta apreciación es que a menudo nos encontramos con gente muy buena cuyas acciones son cuestionables o por el contrario con personas con cierta maldad implícita pero con logros personales extraordinarios. De allí el peligro de basarnos en los resultados que obtienen algunas personas para usarlo como juicio para confiarles nuestro afecto, bienes materiales o espirituales, tiempo y en fin todo aquello que nos es de valía en nuestra vida.
Hay que ser cauteloso ya que el mundo esta lleno de mucha picardía, pero también existe mucha gente buena a quien la vida aun no le ha hecho justicia a su nobleza. Expandiendo nuestros sentidos podremos ver mas allá de lo evidente y de seguro encontraremos tesoros que yacen semi enterrados tan solo ocultos por las apariencias. Recordemos, una caricia tosca, sigue siendo una caricia...Continuara, si es su deseo!
"del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal no deben comer", y es que es muy sencillo etiquetar momentaneamente y a veces de por vida a una persona por el resultado de un acto cometido bajo circunstancias especificas!
Quizás sera porque en nuestra sociedad moderna ya no importa tanto la intención como el resultado; "No me importa como lo haces o de que te vales, pero hazlo!". Sin embargo la esencia del ser humano está en la intención con la que se emprende una acción determinada, no en el fruto de esa acción, porque la intención tiene su origen en el pensamiento y el proceso desde que se crea la imagen hasta que se concreta el propósito esta sujeto a muchas influencias tanto internas como externas sobre las cuales es muy difícil ejercer el control.
Lo paradójico de esta apreciación es que a menudo nos encontramos con gente muy buena cuyas acciones son cuestionables o por el contrario con personas con cierta maldad implícita pero con logros personales extraordinarios. De allí el peligro de basarnos en los resultados que obtienen algunas personas para usarlo como juicio para confiarles nuestro afecto, bienes materiales o espirituales, tiempo y en fin todo aquello que nos es de valía en nuestra vida.
Hay que ser cauteloso ya que el mundo esta lleno de mucha picardía, pero también existe mucha gente buena a quien la vida aun no le ha hecho justicia a su nobleza. Expandiendo nuestros sentidos podremos ver mas allá de lo evidente y de seguro encontraremos tesoros que yacen semi enterrados tan solo ocultos por las apariencias. Recordemos, una caricia tosca, sigue siendo una caricia...Continuara, si es su deseo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario