Quien no ha tenido un presentimiento?. Y quien no se ha asombrado luego de ver sus premoniciones hacerse realidad? Y quien no ha presumido luego de sus dotes adivinatorias? Y quien no ha visto que los malos augurios se materializan mas rápidamente que los buenos???
Para poder existir en materia física tangible, todas las manifestaciones deben antes haber sido una idea de su creador, una imagen mental completa y perfecta, y esto es aplicable a todos los hechos aunque parezcan fortuitos o casuales. La ecuación creadora Pensamiento-Sentimiento-Realización o lo que es lo mismo Pensar-Sentir-Ser tiene una variante que se podría expresar como Presentir-Pensar-Sentir-Ser. Y es que el presentimiento constituye la respuesta universal a una necesidad insconciente o no determinada del espíritu, tal como el dolor es el aviso físico de una dolencia corporal.
Cuando nuestro instinto, basado en una situación experimentada con anterioridad, se anticipa a un posible evento, nace el presentimiento como respuesta a experiencia previas, propias o ajenas, conscientes o inconscientes que están archivadas en nuestro ego ante un entorno similar que percibamos. Esta cualidad se presenta en formal natural y automática en los animales, que tienen la capacidad para anticiparse a catástrofes naturales y a cambios climatológicos, ya que ellos no tienen el obstáculo que significa el pensamiento consciente.
De allí que al experimentar un presentimiento primero debemos calificarlo como una anticipación positiva o un alerta sobre algo negativo, a fin de transmutar el mismo antes de que se vuelva una imagen mental y que como en el caso del temor se le imprima una emoción negativa que acelere su manifestación. Por otra parte cuando presentimos algo bueno debemos potenciar la sensacion de bienestar que nos embarga a fin de poder darle el impulso emocional necesario para su rápida realización.
Recuerden; primero pensamos, luego sentimos y solo después...Somos. Continuará si es su deseo!

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