Cuantas veces nos hemos encontrado en esa situación mental en la cual aceptamos que estamos pasando por una racha de mala suerte; todo aquello que emprendemos aun y cuando lo planifiquemos cuidadosamente hasta en el mas mínimo de los detalles se tropieza con una circunstancia fortuita que echa por tierra nuestro avance o por lo menos nos retarda y hace mas difícil la consecución de esa meta por la que hemos estado trabajando arduamente.
Aun cuando al final logremos nuestros objetivos nuestra mente ha quedado programada para que nuestros logros sean obtenidos a base de mucho esfuerzo y sacrificio.
Sin embargo la realidad nos dice que otras personas a nuestro alrededor con igual o menor capacidad que nosotros obtienen logros importantes con mucho menos esfuerzos y en forma continuada, esto no hace sino reforzar el concepto de que se trata de gente suertuda mientras que nosotros simplemente estamos “salados” o con una mala racha mas larga de lo habitual.
Cuando nos percatamos de que eso que hemos estado llamando obstáculos a nuestro progreso son simplemente factores externos que siempre se encuentran en el entorno de nuestro avance y mas aun cuando aprendemos a lidiar con ellos como algo natural, dejamos de “nadar contra la corriente” y nos situamos mentalmente en el estado donde “fluyen las cosas” y como consecuencia el antes llamado obstáculo se transforma en una nueva oportunidad y a veces en un modo de abreviar nuestro camino hacia el éxito.
De allí la importancia de tener la capacidad de adaptación a nuestra planificación, si con anticipación al momento de escoger los pasos que nos llevaran a la meta trazada consideramos la posibilidad de un posible cambio en nuestro rumbo por factores que están fuera de nuestro control, habremos logrado la flexibilidad necesaria para afrontar y hasta para aprovechar esos inesperados “obstáculos” que vistos desde una perspectiva optimista y automotivada, pierden la capacidad desmoralizadora que antes representaba un freno a nuestros propósitos.
Cuando dejamos de llamar obstáculos a los factores no considerados, automáticamente nuestra mente los elimina de su programación como algo negativo y como consecuencia logramos ese enfoque necesario para saltarlos, rodearlos o mejor aun aprovecharnos de ellos…Continuara…si es su deseo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario